ALOJAMIENTO EN EL PALACIO DE CANEDO para 2 personas

128,00296,00 IVA INCLUIDO

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Dos hombres soñaron esta mansión: quien la levantó hace casi tres siglos y quien la volvió a soñar desde su abandono. Prada comprendió que estos muros estaban hechos para resistir y sus tierras esperando ser de nuevo labradas. También tú formas parte de este sueño cada vez que te dejas arropar por sus muros… Canedo es hoy un sueño que se palpa con los ojos, se abraza con el paladar y se aloja imborrable en el recuerdo.

Tenemos 14 habitaciones. Todas te sorprenderán. Son totalmente distintas unas de otras, cada una con su propia historia, aunque, eso sí, decoradas todas en el mismo estilo y en absoluta consonancia con el edificio principal y su ambiente. Algunas hacen referencia a los antiguos señores de Canedo; otras poseen los nombres más sugerentes y evocadores. Desde todas ellas se disfruta de unas vistas espléndidas al viñedo y al Bierzo, en cualquiera de las estaciones del año.

El Palacio de Canedo está catalogado como Bien de Interés Cultural por la Junta de Castilla y León. Para dormir en El Bierzo en un monumento solo existe este Palacio, al que algunas guías denominan hotel, otras hotel con encanto, hotel rural, Posada rural… Los adjetivos los pone el cliente, y el edificio da para muchos.

A nosotros nos gusta llamarle Posada. Un lugar para descansar y desconectar, pero también para sentir y disfrutar. Combinan la estética de lo rústico con la honestidad de los materiales constructivos y de decoración, acorde con el monumento en el que estamos.

Alojarse en El Bierzo y hacerlo en la Posada del Palacio de Canedo es enlazar con lo mejor de un tiempo ya olvidado pero con el confort que le exigimos a un hotel de hoy.

Y por la mañana llega lo mejor, el increíble desayuno con productos de la tierra. Si ya es fantástico dormir en El Bierzo, despertar en el Palacio es sublime.

El Palacio de Canedo tiene una larga historia que hemos respetado. Lleva tres siglos dando vida a la tierra que lo rodea, especialmente viñedos. Del vino vivían los Señores de Canedo, que lo elaboraban, criaban y almacenaban en la bodega que hoy hemos convertido en tienda.

Los documentos que conservamos hablan de 170 miedros de vino cosechados en 1761. El miedro es una medida para el vino que equivale a 12 cántaros, de modo que 32.640 litros estaban dentro de sus muros.

La cantidad de viñedos propios y de vasallos del Señor de Canedo apuntan a que eran más los que se cosechaban, ya que entonces hasta los impuestos se pagaban en vino. Por aquí han pasado 25 generaciones de viticultores que han ido manteniendo vivas sus cepas y pasando el relevo de padres a hijos hasta llegar a nuestros días.

Respetaron lo que heredaron para entregarlo a las siguientes generaciones. Sabían que la tierra es prestada y que tenemos que cuidarla y respetarla. Por eso no utilizamos herbicidas ni abonos químicos. Apostamos por el manejo ecológico de la tierra y hacemos el vino que nos entregan estas cepas, cada año con su peculiaridad climatológica.

Todo está inventado. Solo tenemos que poner al día lo que nos enseñaron los mayores y respetar el cariño con el que nos legaron estas vides de Godello y Mencía. Las primeras blancas, frescas, frutales y luminosas. Las segundas con el aroma de los frutos rojos del sotobosque, cuerpo y vigor. Y ambas atlánticas pero gozosas de medrar en el potente sol del verano del Bierzo

Descripción

Dos hombres soñaron esta mansión: quien la levantó hace casi tres siglos y quien la volvió a soñar desde su abandono. Prada comprendió que estos muros estaban hechos para resistir y sus tierras esperando ser de nuevo labradas. También tú formas parte de este sueño cada vez que te dejas arropar por sus muros… Canedo es hoy un sueño que se palpa con los ojos, se abraza con el paladar y se aloja imborrable en el recuerdo.

Tenemos 14 habitaciones. Todas te sorprenderán. Son totalmente distintas unas de otras, cada una con su propia historia, aunque, eso sí, decoradas todas en el mismo estilo y en absoluta consonancia con el edificio principal y su ambiente. Algunas hacen referencia a los antiguos señores de Canedo; otras poseen los nombres más sugerentes y evocadores. Desde todas ellas se disfruta de unas vistas espléndidas al viñedo y al Bierzo, en cualquiera de las estaciones del año.

El Palacio de Canedo está catalogado como Bien de Interés Cultural por la Junta de Castilla y León. Para dormir en El Bierzo en un monumento solo existe este Palacio, al que algunas guías denominan hotel, otras hotel con encanto, hotel rural, Posada rural… Los adjetivos los pone el cliente, y el edificio da para muchos.

A nosotros nos gusta llamarle Posada. Un lugar para descansar y desconectar, pero también para sentir y disfrutar. Combinan la estética de lo rústico con la honestidad de los materiales constructivos y de decoración, acorde con el monumento en el que estamos.

Alojarse en El Bierzo y hacerlo en la Posada del Palacio de Canedo es enlazar con lo mejor de un tiempo ya olvidado pero con el confort que le exigimos a un hotel de hoy.

Y por la mañana llega lo mejor, el increíble desayuno con productos de la tierra. Si ya es fantástico dormir en El Bierzo, despertar en el Palacio es sublime.

El Palacio de Canedo tiene una larga historia que hemos respetado. Lleva tres siglos dando vida a la tierra que lo rodea, especialmente viñedos. Del vino vivían los Señores de Canedo, que lo elaboraban, criaban y almacenaban en la bodega que hoy hemos convertido en tienda.

Los documentos que conservamos hablan de 170 miedros de vino cosechados en 1761. El miedro es una medida para el vino que equivale a 12 cántaros, de modo que 32.640 litros estaban dentro de sus muros.

La cantidad de viñedos propios y de vasallos del Señor de Canedo apuntan a que eran más los que se cosechaban, ya que entonces hasta los impuestos se pagaban en vino. Por aquí han pasado 25 generaciones de viticultores que han ido manteniendo vivas sus cepas y pasando el relevo de padres a hijos hasta llegar a nuestros días.

Respetaron lo que heredaron para entregarlo a las siguientes generaciones. Sabían que la tierra es prestada y que tenemos que cuidarla y respetarla. Por eso no utilizamos herbicidas ni abonos químicos. Apostamos por el manejo ecológico de la tierra y hacemos el vino que nos entregan estas cepas, cada año con su peculiaridad climatológica.

Todo está inventado. Solo tenemos que poner al día lo que nos enseñaron los mayores y respetar el cariño con el que nos legaron estas vides de Godello y Mencía. Las primeras blancas, frescas, frutales y luminosas. Las segundas con el aroma de los frutos rojos del sotobosque, cuerpo y vigor. Y ambas atlánticas pero gozosas de medrar en el potente sol del verano del Bierzo

Información adicional

ELIGE TIPO DE HABITACIÓN

Habitación Doble Estándar (Alojamiento y desayuno para 2 personas), Habitación Doble Superior (Alojamiento y desayuno para 2 personas), Habitación Junior Suite (Alojamiento y desayuno para 2 personas), Habitación Suite (Alojamiento y desayuno para 2 personas)